Los opiáceos aumentan la sensación de placer y reducen la de dolor. Cuando el efecto de la droga desaparece, es posible que desees recuperar esas buenas sensaciones lo antes posible. A menudo se abusa de los opiáceos como vía de escape:
- Problemas con la escuela, la familia y los amigos
- Trastornos mentales como depresión, ansiedad y TEPT
- Baja autoestima o autovaloración
- Dolor físico causado por una enfermedad crónica